agosto 17, 2022
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Abuso Policial en la Comunidad Cacique Colashi de Los Laureles

Se produjo ayer por la tarde un claro hecho de abuso policial contra Nicolás Paniagua, referente de la Comunidad Cacique Colashi de Los Laureles. También fueron agredidos con gas pimienta y hasta un disparo,  el abuelo de 90 años y familiares de Nicolás.

 

La agresión policial  comenzó cuando Nicolás Paniagua se dirigía a casa de su abuelo a verificar que tome las pastillas, así lo relataba: “cuando quiero entrar veo que viene la patrulla, debajo de la arboleda, pero no veo al grupo de infantería, que viene por detrás de la Comunidad y cuando llega se baja el subjefe de Los Laureles y empieza a insultarme: que yo no sirvo como dirigente, que acá mando yo, que vos nos sos nadie, no servis para nada y así y me empuja-explica Nicolás-, y justo ven mis compañeros, mis primos, mis vecinos como me estaban tratando y se acercan todos, entonces de baja uno de infantería y le echa gas pimienta y un tiro para donde estaba mi abuelo, de 90 años y a uno de mis primos también”. A continuación el abuelo de Paniagua se descompone y se desmaya y “yo no pude reaccionar porque me estaban sosteniendo los policías”-continúa explicando Nicolás.

En cuanto a las razones del actuar policial, si es que algo los justificaría, Paniagua dice: “Nosotros no le faltamos el respeto a las autoridades en ningún momento, si ellos y no entendíamos qué es lo que pasó, porque decían que nosotros estábamos en un torneo de futbol, en ningún momento hubo torneo de nada, no sé de dónde vino esa llamada, tampoco hubo una pelea, pero si me molestó mucho cuando me faltaron el respeto, como Cacique de la Comunidad soy el representante y es mi deber defender a mi comunidad y bueno, estuvimos discutiendo y charlando como personas, como seres humanos, nosotros sabemos como está la situación con el Corona Virus y lo único que yo estaba haciendo era ir a ver a mi abuelo, a la mañana y a la tarde, a ver si el toma la pastilla o no”.

 

EL Cacique además refuta la nota publicada en el portal ReconquistaSf, que titula: “Los Laureles: En Plena cuarentena estaban armando un partido de fútbol”. Y aclara: “En ningún momento hubo torneo de fútbol como dicen los periodistas, no entiendo por qué inventaron esa cosa, yo llamo a la juventud porque me trató mal la policía, sin dar una explicación, sin una orden, nada. Sabemos que está por decreto, pero en una comunidad indígena nadie viaja a otros países, nadie viaja a otras provincias, nosotros somos una comunidad de muy bajo recurso, vivimos del trabajo en el campo, con la batata y si acá un no trabajan nadie come  y me sorprendió mucho porque ahora prohibieron de que la gente trabaje y nosotros a veces comemos y a veces no, lamentablemente y para que venga la policía de esa forma, hace 43 años que estamos acá y es la primera vez que vienen así”-Acentúa Nicolás.

 

Finalmente la policía se retiró del lugar, no hubo detenidos, pero si dejaron descompuestos y con problemas en los ojos al abuelo y a  los primos del Cacique.

 

Darle rienda suelta al poder policial, en una sociedad que manifiesta su ira de clase, su xenofobia contra los pobres y los menos afortunados constantemente, no parece ser la mejor receta. En un día de cuarenta se registraron más de 3300 casos de abuso, detenciones arbitrarias  y violencia policial en el país, violencia que no deviene sólo de una autorización presidencial de controlar las calles, sino también de las miles de personas que el miedo les nubla la razón, les quita humanidad, y les saca de adentro esa repulsión por el otro que exponen en las redes sociales (civilización y barbarie), mientras piden por whatsapp que los pobres les traigan la comida a casa, con barbijo puesto y  alcohol en gel.  

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