Chaco: 4 muertes obreras por inhalar gases tóxicos

Chaco: 4 muertes obreras por inhalar gases tóxicos

La semana pasada, fallecieron cuatro obreros de Sameep -Organismo de la provincia de servicios de agua y cloaca-, por inhalación de gases y fluidos del sistema cloacal. Por el hecho se realizaron diferentes manifestaciones denunciando las condiciones laborales y exigiendo justicia.

Cuatro operarios de la empresa Sameep que se encontraban trabajando en el barrio 150 Viviendas de Puerto Vilelas, cercano Resistencia, fallecieron el martes 11 de julio pasado a causa de gases y fluidos que emanan del sistema cloacal. Los cuatro trabajadores ingresaron al lugar sin la protección adecuada.

De acuerdo a las fuentes policiales, personal del Sistema de Emergencias fue alertado esta mañana alrededor de las 10.30, que en Mz 83 Pc 11 del barrio 150 Viviendas, en la localidad de Puerto Vilelas, se encontraban sin vida cuatro operarios de la empresa Servicio de Agua y Mantenimiento Empresa del Estado Provincial (SAMEEP).

Dichos trabajadores fueron identificados como Daniel Peloso, de 38 años, Mario Fernández de 22, Jorge Ramírez de 26 y Leonel de Prieto de 24.

Manifestaciones y Asambleas de trabajadores de Sameep por condiciones de seguridad y estabilidad

Los trabajadores -cooperativistas y de planta- de Sameep se reunieron en asamblea para determinar los pasos a seguir, después de una audiencia con el ministro de Desarrollo Urbano y Ordenamiento Territorial.

Son seis los operarios precarizados muertos en obras en 2017

El viernes se habían manifestado en el edificio de la empresa -Las Heras 55- y el ministro Guillermo Monzón respondió a un grupo de delegados que en la provincia no hay recursos para resolver la situación a corto plazo.

Con seis operarios precarizados muertos en obras de alto riesgo en lo que va del año el sector movilizado pide mejores condiciones laborales y un cronograma de pase a planta. En febrero pasado, se había producido la muerte de dos trabajadores de SAMEEP en Tres Isletas, por las mismas causas, por no tener trajes ni máscaras adecuadas.

Mientras que los obreros y operarios de Sameep protagonizaron masivas asambleas, protestas y paro reclamando la renuncia inmediata de todos los responsables de la muerte de los cuatro trabajadores que realizaban tareas en un pozo séptico, como así también el pase a planta inmediato de todos los precarizados, el presidente del organismo, Claudio Westtein, en comunicación con radio Libertad aseguró que no renunciará y que inició una investigación interna para determinar los hechos. «No tengo pensado renunciar, pero la renuncia está a disposición», dijo el titular de la empresa. «Mi intención es concluir con esta investigación pero también concluir con un montón de proyectos que tenemos y en los que se está trabajando muy fuertemente, que en esta semana pasó a un segundo plano porque estamos consternados por esta situación», indicó.

Asimismo, el dirigente gremial Daniel Tabares, de una de las organizaciones que nuclea a los trabajadores del sector, consultado también por el mismo medio señaló el ánimo general de los empleados de la empresa: «Hay mucha indignación y bronca por parte de los compañeros por las condiciones de laburo», sostuvo y aseguró en este sentido que no cuentan con los elementos de seguridad necesarios para realizar estos trabajos.

Cumplidos los dos días de duelo por el deceso de los cuatro operarios, trabajadores de las áreas de mayor exposición se movilizaron para reclamar por sus derechos. “Hace mucho que venimos presentando notas, pidiendo insumos para poder realizar las tareas y nos ignoran, por eso pasó lo que pasó”, confió uno de los delegados a diario NORTE.

Precarizados 

Los cuatro operarios que murieron no eran empleados de Sameep. Ni siquiera son empleados. Los gremios o movimientos sociales, los llaman precarizados. El gobierno los llama “jornalizados” y dependen del Ministerio de Desarrollo Urbano Y Territorial y está a cargo del ministro Guillermo Ariel Monzón.

Fue el cargo que el gobierno de Jorge Capitanich había inventado para darle un cargo de ministro a Gustavo Martínez. Monzón es hombre de Martínez. Es el que aporta el recurso humano para que el presidente del Concejo haga obras por su cuenta dentro del municipio con el denominado “Equipo Hábitat”.

Con esto, Sameep o la presidencia del Concejo tienen recurso humano con costo al presupuesto general de la provincia. Es la porción del poder y recursos que le corresponde al espacio político de Martínez. No podría cuestionarse o si, pero evidentemente esta distribución de recursos pasó por manos de Tribunal de Cuentas sin objeciones.

La pérdida de cuatro vidas humanas en un día movilizó especialmente a los precarizados con hasta siete años de antigüedad en la empresa.

El personal que suele intervenir en la red cloacal fue el que más se sensibilizó con los compañeros fallecidos porque compartían las mismas condiciones: solían meterse en las obras sin equipamiento adecuado, descalzos, sin protección alguna.

En la asamblea del viernes, los jornalizados denunciaron que recién cuando murieron cuatro de sus compañeros la empresa empezó los trámites para que tengan una aseguradora contra riesgos (ART).

“Reclamamos muchas veces que faltaban equipos de seguridad y que los vehículos tenían problemas mecánicos; vivíamos amenazados, ni a la familia le contábamos para no preocuparla hasta ahora nunca dijimos nada”, lamentó otro precarizado en declaraciones al noticiero del Canal 2 de Cablevisión Resistencia. 

Medidas de seguridad 

Luis Benítez de la Asociación Civil de Profesionales de Ambiente, Seguridad y Salud Ocupacional planteó que hasta tener más información sobre lo ocurrido en la obra cloacal de Vilelas hay indicios de que “confluyeron varios factores y que el personal ignoraba los riesgos a los que estaba expuesto”.

Las condiciones mínimas para hacer un trabajo de esas características exige baja presencia de gases, uso de arnés y que el trabajador mantenga contacto visual y auditivo con otra persona del exterior.

El personal responsable de higiene y seguridad de la empresa que contrata al personal debe prever un procedimiento de condiciones seguras que incluyan identificación riesgos y pasos para hacerlo.

“Para saber si un ambiente es apto se usan detectores de gases. Si la presencia es intermedia, se ventila o se usan extractores mientras se realiza la tarea. Además hay que considerar que las condiciones cambian, porque hay movimiento de líquidos”, describe.

Benítez explicó al noticiero del Canal 2 de Cablevisión Resistencia que si la concentración de gases tóxicos es elevada, el trabajador no debe entrar y que la experiencia de otro no garantiza que el ambiente sea seguro: “El olfato no alcanza, se mide con detectores de gases”, insistió.

Otra de las exigencias incluye el uso de un equipo de respiración autónoma (similar al que usan los buzos) que, aunque se trate de una alternativa costosa, se debe contar para intervenciones en casos críticos o de urgencia.

 

Fuentes: diarionorte.com – diarioprimeralinea.com.ar -diariolavozdelchaco.com – hoycorrientes.com

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.