Crecen los contagios y fallecimientos en las escuelas por coronavirus

Crecen los contagios y fallecimientos en las escuelas por coronavirus

Hasta la fecha, y a solo poco más de un mes de la apertura parcial de establecimientos educativos, se registran siete muertes por Covid-19 relacionadas con las clases presenciales en el país. A su vez, también se observa una suba considerable de casos de contagios en chicas y chicos de 3 a 13 años. Personal escolar y familias denuncian que no se dan a conocer datos precisos sobre la pandemia en las aulas. También aseguran que las condiciones edilicias, en muchos casos, no son las necesarias. De manera incipiente surgen organizaciones de madres y padres autoconvocados. Algunos gremios docentes lanzaron paros en protesta al respecto. 

«Sin salud, no hay presente, y, sin educación, no hay futuro», dijo Alberto Fernández a mediados de febrero al clausurar la reunión del Consejo Federal de Educación que se desarrolló en la residencia de Olivos, en la que se consideró el regreso de las clases presenciales con protocolo en todos los niveles educativos del país, en el contexto de la pandemia.

Días después, ante el inicio de las sesiones legislativas, en su discurso, el presidente anunció el plan de vuelta a clases presenciales. Por su parte, en algunas jurisdicciones, como en la provincia de Jujuy o CABA, ya habían concretado la medida tiempo antes.

Así, las escuelas, escalonadamente, comenzaron a abrir sus puertas en todo el país.

Casualidad o no, hoy por hoy, los casos de contagios por coronavirus en chicos de 3 a 13 años desde la vuelta a clases presenciales en los establecimientos subieron considerablemente. Por caso, y según datos del Ministerio de Salud, en Jujuy el incremento fue del 125%. En CABA, del 59,1% y 35,5% en provincia de Buenos Aires.

Ni bien abrieron las puertas, trascendió la suma de tres fallecidos por Covid-19 en relación con la vuelta a las aulas. Entre los primeros casos se reportaron a dos docentes: María Angélica Leaño y Betty Greach (Jujuy) y Néstor Benítez, portero de la Escuela de Frontera Nº 619 de Puerto Piray, provincia de buenos Aires.

Días después, y hasta la fecha, se le suman dos muertes recientes en Buenos Aires, la de un auxiliar en la provincia de Misiones y un maestro (otro más) jujeño. A poco más de un mes del inicio parcial de la escolaridad en las aulas, son siete los fallecidos por coronavirus.

De todos modos, los medios se limitan a reproducir los informes gubernamentales –cuando los hay- donde aseveran lo poco y nada de los contagios y muertes.

Nicolás Trotta, titular de la cartera educativa, explicó que desde el retorno a la presencialidad “sólo el 1% de los casos sospechosos resultaron positivos” en el contexto escolar, y recalcó que «en las aulas se están cumpliendo los protocolos”.

Mismo, el miércoles pasado el gobierno porteño difundió sus primeros datos oficiales con la intensión de contrarrestar alguna posible presunción de que la escuela funcione como centro de contagios.

El documento expresó que los infectados tan solo serían el 0,17% de los alumnos y docentes. También los datos de Rodríguez Larreta aseguran que en el total, entre escuelas públicas y privadas, retomaron la presencialidad 700.518 personas, que incluye a estudiantes, docentes, directivos y personal no docente y que entre todos ellos, hasta el momento, se registraron 1.215 contagios, lo cual comprende también los casos detectados en los centros de testeo para docentes desde antes de la vuelta a clases.

Asimismo, el relevamiento contó que el 60% de los hisopados positivos fue para el personal educativo, mientras que el 40% restante se dio en los chicos. Además afirmó que, ya sea por caso sospechoso o confirmado, resultó necesario aislar preventivamente a 494 burbujas, lo que representa el 1,09%.

A partir de las cifras, se llegó a la conclusión de que las escuelas no son un foco de contagio. Por ello, el gobierno porteño ambiciona tomar medidas que profundicen la presencialidad, como la quita de barbijos en ciertos momentos de la cursada, entre otras medidas.

Según el derrotero contagioso escolar porteño, el 10 de febrero – a tan solo 48 horas después de la presentación del personal docente- se reportaron seis casos positivos de Covid-19. El 16 se convirtieron en 20 casos, el 19 en 35, el 22 en 70, el 26 en 90, el 1 de marzo en 131, el 4 en 150. Para el día 6 se reportaron 159 casos sobre un total de 132 escuelas porteñas.

Las críticas al documento se centraron en que las clases presenciales se dan aún en un contexto muy parcial si se toma en cuenta de que las clases no empezaron en todos los colegios y no todos se encuentran abiertos. Además, el sistema de burbujas implementado asegura hoy, como mucho, a un cuarto del total del alumnado presente en los establecimientos.

Mismo, un artículo de la agrupación docente Conti-Santoro aseveró, respecto a la contabilización de contagios en la ciudad, que “lo que predomina es el sub-registro. Por ejemplo, en los casos en que un docente o alumno conviva con una persona con test positivo, nada los obliga a hacerse su respectivo testeo si no tienen síntomas. Tranquilamente pueden estar contagiados, pero ese dato no queda cargado en ningún lugar. Por otra parte, en caso de que haya un positivo en alguna de las burbujas, tampoco se testea a la totalidad de la misma, por lo que puede haber casos de asintomáticos o con síntomas leves no detectados en las burbujas. De esta forma, no se rastrea y reconstruye la cadena de contagios, pudiendo quedar casos sin contabilizar”.

Un caso modelo fue el que vislumbró en un jardín de infantes de la ciudad cuando dio positivo su vicedirectora, quién durante la primera jornada de clases estuvo tomando la temperatura en el ingreso y dando la bienvenida por las aulas. Al finalizar su jornada, le informaron que su test Covid-19 había dado positivo. Como consecuencia, la directora dio aviso al Ministerio de Educación pero, a pesar de haber compartido con su compañera una jornada de 8 horas de trabajo en la misma institución, le respondieron que no correspondía ser considerada como contacto estrecho. De esta manera, le indicaron que vuelva a trabajar normalmente y cumplir funciones de manera presencial.

Los sucesos salpican en todo el país. En Jujuy, en varios establecimientos debieron suspender clases por el aumento de los contagios. En una escuela no se pudo iniciar el ciclo lectivo por un caso confirmado de Covid.

Allí también se manifestó que las condiciones sanitarias no son seguras. A su vez, las y los docentes denunciaron que ni el Ministerio de Educación ni el Gobierno provincial brindan información oficial sobre la cantidad de casos y las medidas que se toman.

Frente a la situación, las familias comenzaron a organizarse. Por ejemplo, padres y madres autoconvocados en Tilcara revelaron contagios entre la comunidad educativa, la falta de elementos de limpieza y condiciones edilicias insuficientes, con lo cual solicitaron la suspensión de la presencialidad.

En Tucumán, recientemente, se hizo viral un audio de una docente, quién con la voz quebrada expresó: “mi vida también vale”, “nos mandan a pelear” luego de que le avisaran de que su compañero de escuela dio positivo de Coronavirus. La docente, se supo luego, es madre soltera y vive con sus padres mayores. El audio recorrió todos los grupos de WhatsApp de la provincia.

En Mendoza, aunque no hay datos oficiales, un relevamiento del Sindicato Unido de Trabajadores/as de la Educación (SUTE) reveló que en el departamento de Godoy Cruz hay alrededor de medio centenar de edificios que no estarían en condiciones para el dictado de clases y que el regreso sólo se está garantizando por el voluntarismo de las y los trabajadores.

En Santa Fe la apertura de escuelas en plena pandemia comenzó a propagar una derivación de contagios, aislamientos y hasta cierres de establecimientos, como en localidad de Fortín Olmos, en Reconquista, en Rafaela, en Ceres, en el sur de Rosario, en el Cordón industrial y hasta en numerosos colegios de su capital.

Por su parte, algunos gremios hicieron sentir su disconformidad. Ademys convocó a un paro activo de 72 horas -17, 18 y 19 de febrero-. En Entre Ríos, AGMER convocó sucesivos paros de 72, 48 y 72 horas. En Chaco se llamó a paro por cinco días y en Misiones a dos huelgas de 48horas.

Si bien los números oficiales brillan por su ausencia, un dato a considerar es el del ministro de Educación nacional Nicolás Trotta, cuando anunció un fondo Covid-19 de $2.300 millones. Tal suma sólo representa alrededor de $35.000 para cada uno de los 65 mil establecimientos educativos que hay en el país. Algo que, a simple vista, resulta completamente insuficiente para contribuir de forma exitosa al cuidado efectivo de las aulas frente a la pandemia.

Por Máximo Paz

Fuente: Anred: https://www.anred.org/2021/03/26/crecen-los-contagios-y-fallecimientos-en-las-escuelas-por-coronavirus/?fbclid=IwAR2IBeq-V6CpPh9SfHExTFijLbnTeHH3WTbEYl1STUCwG14MtE28UqJlPqs

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