Enrique Loubiere: “No pedimos que no haya controles, pedimos que nos regulen”

Enrique Loubiere: “No pedimos que no haya controles, pedimos que nos regulen”

 

Días pasados, del mes de abril, la ASSAL decomisó una serie de productos de un emprendedor de comida vegana de Reconquista. Los productos en cuestión no estaban en mal estado o configuraban un riesgo para el consumidor. El problema radica  en que los productores artesanales no se encuentran siquiera contemplados en la legislación para la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria para poder funcionar.

Respecto al funcionamiento de un emprendimiento local de comida artesanal, con la particularidad de ser de los pocos que producen comida vegana, con todo lo que ello implica para la alimentación hegemónica, entrevistamos a  Enrique Loubiere de Recoveg, comida vegana.

  • ¿Cómo y cuándo nació Recoveg?

RecoVeg nació en Agosto del 2018. Originalmente surge como una necesidad económica, un ingreso extra. Pero afortunadamente evolucionó en algo más. Hoy me atrevo a decir que RecoVeg es un emprendimiento con valores que intenta transmitir no sólo desde el producto alimenticio en sí, el cual no contiene ningún ingrediente de origen animal, sino también desde su packaging. El respeto hacia los animales y el cuidado del medioambiente son los dos pilares que nos da un significado.

  • ¿Qué propone el veganismo cómo alimentación y en qué se diferencia la producción de alimentos veganos con la alimentación tradicional?

Primero que nada, hay que entender que el veganismo no es una dieta. El veganismo es una perspectiva de derechos. Un principio ético político que sostiene que los animales están en este mundo con nosotros, y no para nosotros. Para resumirlo, significa aceptar que los animales también sienten, tienen consciencia de sí mismos y de su entorno, y por ello no merecen ser explotados por la especie humana. Es entender que un cerdo o una vaca no son diferentes a un perro, a quien no le haríamos nunca lo que les hacemos a los animales de granja. Es más, si alguien lo hiciera, sería repudiado completamente y hasta podría ser penalmente responsable.

Entonces, cuando una persona se identifica como vegana, ello tiene consecuencias en la vida cotidiana, por simple coherencia con los valores antes mencionados. En la alimentación implica no consumir productos derivados de animales, como carne, lácteos, huevos, miel, etc. Pero también significa no usar pieles de animales para vestirnos, como el cuero. También implica no asistir ni apoyar a eventos tradicionales o actividades de entretenimiento donde se exploten animales, como las corridas de toros, las domas y jineteadas, los circos con animales, zoológicos, etc. Por otro lado, también se evitan los productos de limpieza e higiene personal que hayan sido experimentados en animales.

  • ¿Qué pensás sobre los controles que realiza la ASSAL a los alimentos que son producidos industrialmente? 

Hay alimentos industriales que no tienen nada de sanos, sobrecargados de azúcar refinada, espesantes, conservantes, colorantes, etc. No sé honestamente qué criterios se utilizan para aprobar la venta de determinados alimentos. Respecto de los controles que realiza ASSAL, me parece bien que lo hagan. Incluso opino que deberían ser más rigurosos con algunas empresas o rubros alimenticios.

  • ¿Cuál es tu opinión sobre la producción de alimentos artesanales (hogareños: venta de empanadas, pizas, etc, delivery) en general? Te parece seguro que no haya controles sobre este tipo de alimentación?¿Cómo se podría regular este tipo de alimentación? 

Hay un vacío legal respecto de los productos que tienen su origen en emprendimientos de comidas artesanales, como RecoVeg. Es decir, la ley que regula la producción y comercialización de productos alimenticios no contempla a los emprendedores. De alguna manera, entonces, nos vemos obligados a manejarnos de manera irregular. El problema es que estas limitaciones ponen trabas al avance del emprendimiento que tiene como objetivo llegar a ser algo más. Por ejemplo, RecoVeg hace ventas mayoristas a diferentes comercios para que revendan al público. El problema es que, al ser productos artesanales, no son productos habilitados. Y si van los inspectores de ASSAL y ven en un comercio que venden productos que no están habilitados, los decomisan, generando pérdida al comercio, y al emprendimiento porque probablemente el comercio no vuelva a comprar un producto no habilitado.

El problema radica en que para habilitar un producto, tenés que tener una fábrica, además de cumplir con todas las normas de seguridad e higiene. Pero RecoVeg no es una fábrica. Nosotros producimos todo en un domicilio particular. Y por más de que cumplamos con todas las normas de seguridad e higiene, no podemos habilitar sin tener una fábrica propiamente dicha. Ello significa alquilar un espacio aparte y producir a nivel industrial para poder pagar los costos que implicaría instalar una fábrica (alquiler, personal inscripto, impuestos, etc., etc.). Hablamos de una inversión que es inaccesible para un emprendedor al cual le pisotean sus aspiraciones con las limitaciones que le ponen para acceder al mercado mayorista.

Hay rubros para los que los controles son más flexibles, porque son de bajo riesgo biológico, como los panificados. Al ser alimentos poco nutritivos, no representan mucho riesgo a la salud. Pero con otro tipo de rubros sí son más estrictos. Y me parece bien. El problema fundamental es que a los emprendimientos no les hacen controles porque no están regulados por la ley. El que está regulado es el comerciante a quien le secuestran los productos que no estén habilitados. Yo, como emprendedor, puedo producir en mi casa y nunca van a venir a hacerme un control. No pueden hacerlo. Pero sí pueden decomisar mis productos en los comercios que los revenden. Y es injusto. No pedimos que no hayan controles. Pedimos que nos regulen, que nos contemplen en la ley para que así podamos ingresar al mercado mayorista y poder crecer y, por qué no, poner una fábrica.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.